viernes, 25 de mayo de 2012

ETAPAS DE FILOSOFÍA


Historia de la Filosofía Antigua

La filosofía antigua
La filosofía medieval
La filosofía moderna
La filosofía contemporánea 
La filosofía actual 



Filosofía antigua


Filosofía Antigua 2


Inicio
Sosícrates, en las Sucesiones, dice que habiéndole preguntado -a Pitágoras- León, tirano de los fliasios, quién era, dijo: "Filósofo". Y que comparaba la vida humana a un concurso festivo de todas gentes; pues así como unos vienen a él a luchar, otros a comprar y vender, y otros, que son los mejores, a ver; también en la vida unos nacen esclavos de la gloria; otros, cazadores de los haberes, y otros filósofos, amantes de la virtud. 

La Filosofía nació en Grecia, durante el siglo VI a.C., como la búsqueda del 

fundamento último de todas  las cosas que tiene en la razón y los sentidos su única
 fuente y su último criterio. Se diferenció de la  mitología por su lenguaje directo y su 
apertura a la crítica que desde la razón o la experiencia pudiera hacerse de sus 
afirmaciones.                                                                                                                                                       En el siguiente cuadro encontrarás los nombres de algunos de los más importantes
filósofos antiguos  ubicados según la línea de pensamiento a la que pertenecieron.

     MILESIOS    
     Tales     
     Anaximandro     
     Anaxímenes     
640-546 a.C.-
610-545 a.C.
585-528 a.C.
     PITAGÓRICOS    
     Pitágoras     
570-496 a.C.
     Heráclito     
544-484 a.C.
     ELÉATAS    
     Parménides     
540-470 a.C.
     Anaxágoras     
500-428 a.C.
     MECANICISTAS    
     Empédocles     
     Demócrito     
483-430 a.C.
460-370 a.C.
     SOFISTAS    
     Protágoras     
     Gorgias     
481-411 a.C.
483-375 a.C.
     Sócrates     
     ESCUELAS SOCRÁTICAS    
470-399 a.C.
     Platón     
427-347 a.C.
     Aristóteles     
384-322 a.C.
     EPICÚREOS    
     Epicuro     
341-270 a.C.
     ESTOICOS    
     Zenón de Citio     
300-262 a.C.
     NEOPLATÓNICOS    
     Plotino     
     Proclo     
204-269 d.C.
410-485 d.C.
Enlaces de la Filosofía Antigua  libros
http://books.google.com.sv/books?id=HPBSgdGoVz8C&printsec=frontcover&dq=filosofia+
antigua&hl=es&sa=X&ei=AKq9T8XSMszlggfbt5UT&ved=0CDUQ6AEwAA

http://books.google.com.sv/books?id=bcWXxsVDpFEC&printsec=frontcover&dq=filosofia
+antigua&hl=es&sa=X&ei=AKq

               FILOSOFÍA ANTIGUA



                    Biografía de Sócrates
Sócrates nació en Atenas en el año 470 a.c.
Su familia pertenecía posiblemente a la clase adinerada y se sabe en parte porque fue hoplita en las guerras de los atenienses contra los persas, concretamente en las batallas de Potidea, Delio y Anfípolis, y para ello tuvo que comprarse su escudo y la indumentaria, únicamente con un poder adquisitivo alto podía optarse a encabezar la primera línea de batalla. Su padre fue escultor y su madre fué comadrona, en un principio Sócrates se decantó por continuar con la escultura, y de hecho alguna de sus obras estuvieron expuestas por encargo de Pericles en la Acrópolis, no obstante su afán por el conocimiento del hombre le impulsó a decantarse por la filosofía.
Sócrates se alejó de la carrera política y se afianzó un puesto como pensador en un momento en que el arte, el pensamiento y la política estaba en pleno apogeo en Atenas. Nunca se alejó de la ciudad, y era común encontrarlo en el ágora charlando amigablemente con quienes se hallaban cerca. El método de Sócrates es el de formular preguntas que los interlocutores respondían, un sistema de diálogos. Al principio esas preguntas podían entenderse como desconocimiento pero nada más lejos de la realidad, el filósofo ejercía tal presión que al final la persona tendía a quedarse sin argumentos, cuestionándose entonces todas las explicaciones dadas. Todo ello, para demostrar que en verdad, somos ignorantes y que la mayor virtud por encima de cualquier cosa es no creerse sabio: "solo sé que no sé nada". La sabiduría, por tanto, partía del conocimiento de sí mismo y de las propias limitaciones, esa voz interior que aconseja llamada Daimónion, es la que permite autoanalizarse y cuestionar las diferentes posturas del individuo..
Sócrates fue seguido por numerosos discípulos, entre ellos el más conocido, Platón. Nunca instauró una institución educativa como tal sino que se limitaba a enseñar a cuantos quisieran escuchar. Fue por esta razón por la que fué acusado por los demócratas "de corromper a los menores", en el juicio hizo un alegato en su defensa que irritó a los jueces ya que cuestionó a su manera los intereses reales que le habían llevado hasta allí, pero no le sirvió de nada siendo condenado a muerte, mediante la ingestión de Cicuta (Planta venenosa).
Sus discípulos intentaron en vano sacarle de prisión y escapar, pués Sócrates aceptó su destino como parte de su vida, corría el año 399 a.c.
Todo lo que se sabe de Sócrates es por los libros de Platón, que reproducen sus diálogos y enseñanzas, por Aristóteles, por el gran comediante Aristófanes, quién le dedicó una de sus comedias "Las Nubes", criticando las posturas de Sócrates y por Jenofonte.


 



Filósofo: Aristóteles 
Aristóteles sin lugar a dudas es uno de los pensadores más importantes que ha existido en la historia, su legado y sus escritos formaron parte de la creencia casi dogmática de las siguientes generaciones, perdurando la vigencia de su pensamiento hasta la Edad Media.
Aristóteles nació en Estagira, perteneciente a Macedonia, en el año 384 a.c.
Su padre fue médico del rey Amintas II, por lo que cabe resaltar que heredó un cierto apego científico que se mantendría durante toda su vida. A los 17 años, viaja a Atenas e ingresa en la Academia de Platón, donde se inicia en su filosofía, allí estará hasta la muerte de su maestro en el 347 a.c.
A pesar, de que a Aristóteles se le ensalza principalmente como filósofo, no es menos cierto que también destacó en él un gran interés científico, por ello y gracias a su amigo Hermias, se inicia en la medicina y en la biología. Al cabo de los años, es requerido por el rey Filipo de Macedonia, que le designa como maestro de su hijo Alejandro, más tarde conocido como Alejandro Magno. La obsesión del rey Filipo era procurar que su hijo conociera, el pensamiento, la historia, y la literatura griega. Hay que tener en cuenta que el conocimiento de estas materias era símbolo de prestigio y teniendo en cuenta la rivalidad entre Grecia y Macedonia era en cierta manera una manera de acercarse al mundo helénico. Aristóteles pasó gran parte de su juventud junto al joven Alejandro, del que se separó una vez fue designado como rey, después del asesinato de su padre Filipo.
El maestro regresa a Atenas y funda su escuela El Liceo. Allí permanecerá instruyendo a jóvenes tal y como habían hecho sus predecesores, hasta que la muerte de Alejandro Magno acaecida a los 33 años,   infunde un nuevo enfrentamiento entre Grecia y Macedonia. No se convierte en una actitud bélica, pero sí que empiezan a aflorar resentimientos de antaño. Aristóteles debido a su origen macedonio decide abandonar Atenas y refugiarse en Calcis, donde vivió hasta que le llegó la muerte en el 322 a.c.
Para aquellos que no lo sepan, la filosofía en el mundo griego no era simplemente el estudio del pensamiento, era una ciencia que englobaba diferentes aspectos, así no es nada raro encontrar un filósofo matemático, biólogo o teólogo, de hecho todo ello, incluido el arte de la retórica, formaba parte de las directrices de la propia filosofía, un griego podía creer en sus Dioses antropomórficos y ser un científico riguroso, sin que ello fuera ninguna contradicción.
Dicho lo cual se entenderá mejor que Aristóteles nos presente por un lado una actitud muy cercana a nuestros científicos y por otro premisas más afines a la religión que a la ciencia como la entendemos hoy.
Conservamos parte de los libros que Aristóteles escribió, y de ellos podemos afirmar que su doctrina abarcó diferentes aspectos:
- El estudio de la lógica, al que alude como sistema para hallar la verdad única y auténtica de todas las cosas
- El estudio de la Metafísica, que comprende un nuevo sistema de entender el origen de las cosas, así pues es crítico con las doctrinas platónicas que separa el mundo de las ideas de las físicas (alma/cuerpo), él entiende que hay un origen en todas las cosas que permite el movimiento y el cambio, es decir un origen único inamovible que inicia el movimiento, atribuido a Dios. Uno de sus razonamientos es que para que algo sea bueno, tiene que haber una comparación con algo mejor, de tal manera que llegaría un momento que la única comparación de lo más bueno sería con un ente divino.

 


Arquímedes Matemático
Arquímedes nació en 287 a.C en Siracusa, colonia Griega en la actual Sicilia, no obstante en su juventud se trasladó a Alejandría (Egipto) para ampliar conocimientos en especial de las matemáticas, aunque no fue la única materia en la que despuntó. Su padre fue astrónomo y es posible que por ello tuviera ciertos conocimientos de astronomía pues él mismo se inventó un artefacto donde se podían ver la situación de las constelaciones. Así mismo, y aunque no se tiene mucha información al respecto, se cree que mantuvo ciertos contactos con la aristocracia de Siracusa, como con su tirano Hierón y posteriormente con el hijo de éste.
Arquímedes fue sin lugar a dudas, un adelantado de su tiempo pues sus teorías sobre los cálculos de las áreas y los volúmenes de superficies curvadas y planas no fueron ratificadas hasta muchos años después. No sólo realizaba cálculos complejos sino que también inventó diferentes aparatos que luego se convirtieron en instrumentación militar y civil, como es el caso de la Polea, Palancas, o del invento de la Catapulta, otro de sus inventos fue el del "Tornillo sin fin" que lo ideó durante su estancia en Alejandría, éste servía para elevar el nivel del agua, y fue utilizado por los romanos en Hispania más concretamente en Huelva.. Realmente, los inventos no conformaban la parte más puntera de Arquímedes, pues para él eran simples juegos, o bien, plasmaciones de ideas, su verdadero fuerte estaba en los razonamientos matemáticos y uno de ellos y quizás el más famoso fue el principio de Arquímedes por el cual: "todo cuerpo sumergido en el agua experimenta una pérdida de peso igual al peso de volumen del fluido que desaloja", según parece esta teoría se le ocurrió estando en la bañera pues se dio cuenta que al sumergirse dentro de la misma el agua rebosaba , pronunciando la famosa palabra : eureka , o lo que es lo mismo "lo encontré". Es posible que éste hecho no fuera verídico de la misma forma, que también se decía que había ideado un sistema de espejos por el cual creaba reflejos de luz de unos contra otros, ocasionando la pérdida de visibilidad a los barcos enemigos, y haciéndolos chocar contra los acantilados. Lo que sí es cierto es que fue un hombre eminente y un matemático magistral. Se conservan algunas de sus obras como El arenario, Sobre la esfera y el cilindro , el Tratado de los cuerpos flotantes, máximos exponentes de las matemáticas actuales y que muestra una mente extraordinaria.
Arquímedes murió en el 212 a.c cuando Siracusa estaba en guerra por la ocupación romana (Segunda guerra púnica), según cuenta la leyenda, Arquímedes estaba trazando un diagrama en la arena, cuando se le acercó un soldado romano, haciéndole sombra. El matemático sin mirarle le dijo "No desordenes mis diagramas" por lo que el soldado se sintió ofendido dándole muerte al instante.



 Filosofía medieval
                                 

Se denomina filosofía medieval a la filosofía dada en Europa y el Oriente Medio durante el período conocido  como Edad Media, periodo que se extiende desde la caída del Imperio Romano de Occidente en el siglo V hasta el descubrimiento de América en el año 1492.A diferencia de lo que había ocurrido con la filosofía griega, que había centrado su reflexión en torno a la determinación  del objeto, la filosofia medieval centrará su interés en Dios. La filosofía helenística había dado una orientación práctica al saber, dirigiéndolo hacia la felicidad del hombre. Es el caso del estoicismoy del epicureísmo, que habían colocado a la ética en el vértice del saber. A lo largo de los primeros siglos de nuestra era, la progresiva expansión del  cristianismo y otras religiones mistéricas irá provocando la aparición de otros modelos de felicidad o   "salvación  individual", que competirán con los modelos filosóficos. Frente a la inicial hostilidad hacia la filosofía manifestada por algunos de los primeros padres apologistas cristianos, sus continuadores encontrarán en la filosofia,  especialmente a partir del desarrollo del neoplatonismo de Plotino, un instrumento útil, no sólo para combatir otras  religiones o sistemas filosóficos, sino también para  comprender, o intentar comprender, los misterios revelados. Surge de ahí una asociación entre filosofía y cristianismo o,  más en general, entre filosofía y religión, que pondrá  las bases de la futura filosofía medieval, entre los cristianos, los musulmanes  y los judíos. El tema fundamental de reflexión pasará a ser la divinidad, quedando subordinada la comprensión e interpretación del mundo, del hombre, de la sociedad, etc al conocimiento que se pueda obtener de lo divino. La fe, que suministra las creencias a las que  no se puede renunciar, tratará de entrar en diálogo con la razón. La inicial sumisión de la razón exigida por la fe, dejará paso a una mayor autonomía propugnada, entre otros, por Santo Tomás de Aquino, que conducirá, tras la crisis de la Escolástica, a la reclamación de la independencia de la razón con la que se iniciará la filosofía moderna.
 http://books.google.com.sv/books?id=C1EXIMXs9UAC&printsec=frontcover&dq=filosofia+medieval&hl=es&sa=
X&ei=tra9T_3eE86d6AHrtelB&ved=


                          IMÁGENES DE LA FILOSOFÍA MEDIEVAL







                            FILÓSOFOS  DE LA MEDIEVAL

                                    

San Agustín de Hipona

                                                           (354 - 430)
Cristianismo y platonismo en Agustín de Hipona
La obra de San Agustín de Hipona supone la primera gran síntesis entre el cristianismo y  la filosofía platónica. Aunque inspirado por la fe, que se confunde con la razón, el pensamiento  de San Agustín dominará el panorama filosófico cristiano hasta la aparición de la filosofía tomista,  ejerciendo un influjo considerable en la práctica totalidad de pensadores cristianos durante siglos.



                 San Anselmo de Canterbury

                                              

                                                     (1033_1109)
Vida y obras
                                              Biografía de San Anselmo de Canterbury

San Anselmo era originario de Aosta, en el Piamonte, en Italia, donde nació en el año 1033. A pesar de ello es más comúnmente conocido como san Anselmo de Canterbury, al haber sido arzobispo de dicha ciudad durante algunos años, donde murió en 1109. Su educación corrió a cargo de los benedictinos, luego de una experiencia poco afortunada con el primero de los profesores a los que fue encomendado, al no haberle sabido transmitir el aprecio por los estudios.

A los quince años intentó ingresar en un monasterio, impidiéndoselo su padre, que le tenía reservados otros menesteres más mundanos; pero luego de haberse sometido a su voluntad, y haber olvidado durante algún tiempo sus inclinaciones religiosas, ingresó a los 27 años en el monasterio de Bec, en Normandía, donde se convirtió en amigo y discípulo del Abad Lanfranco. Posteriormente fue nombrado él mismo Abad de dicho monasterio, donde compuso dos de sus obras más conocidas: El Monologion, meditación teológico-filosófica sobre las razones de la fe, en donde nos presenta algunas pruebas de la existencia de Dios, propias de la tradición agustiniana , y el Proslogion, donde encontramos el llamado "argumento ontológico", que constituye la aportación más original de san Anselmo a la filosofía medieval.
En 1092 se dirigió a Inglaterra, a Canterbury, donde luego de varias negativas a aceptar el cargo, fue nombrado arzobispo de la sede, ejerciendo como tal hasta su muerte, a pesar de verse obligado a abandonar la ciudad en varias ocasiones, por diversos conflictos mantenidos con Guillermo el Rojo y, posteriormente, con Enrique I.
                                       La filosofía de San Anselmo
1.                                                                                                                                                                         San Anselmo de Canterbury fue uno de los filósofos más relevantes de la tradición agustiniana, por lo que debemos situarlo en la esfera de influencia filosófica del platonismo. No obstante, sus preocupaciones fundamentales eran de tipo religioso y espiritual. En este sentido concibe la filosofía como una ayuda para comprender la fe: hay una sola verdad, la revelada por Dios, que es objeto de fe; pero la razón puede añadir comprensión a la fe y, así, reforzarla. La expresión "credo, ut intelligam" resume su actitud: la razón sola no tiene autonomía ni capacidad para alcanzar la verdad por sí misma, pero resulta útil para esclarecer la creencia. La razón queda situada en una relación de estricta dependencia con respecto a la fe.
2.                                                                                                                                                                                En su obra "Monologion" San Anselmo había presentado ya algunos argumentos sobre la demostración de la existencia de Dios, acompañando a otras reflexiones de carácter marcadamente teológico. La demostración que nos ofrece en el "Proslogion" fue motivada, según sus propias palabras, por la petición de sus compañeros benedictinos de reunir en un solo argumento la fuerza probatoria que los argumentos presentados en el "Monologion" ofrecían en conjunto. Con esta prueba, conocida como "argumento ontológico", San Anselmo pretende no sólo satisfacer dicha petición sino también dotar al creyente de una razón sólida que el confirme indudablemente en su fe. El argumento en cuestión lo formula San Anselmo como sigue, en el capítulo II del Proslogion:
2.1
"Así, pues, ¡oh Señor!, Tú que das inteligencia a la fe, concédeme, cuanto conozcas que me sea conveniente, entender que existes, como lo creemos, y que eres lo que creemos. Ciertamente, creemos que Tú eres algo mayor que lo cual nada puede ser pensado.
2.2
Se trata de saber si existe una naturaleza que sea tal, porque el insensato ha dicho en su corazón: no hay Dios.
2.3
Pero cuando me oye decir que hay algo por encima de lo cual no se puede pensar nada mayor, este mismo insensato entiende lo que digo; lo que entiende está en su entendimiento, incluso aunque no crea que aquello existe.
2.4
Porque una cosa es que la cosa exista en el entendimiento, y otra que entienda que la cosa existe. Porque cuando el pintor piensa de antemano el cuadro que va a hacer, lo tiene ciertamente en su entendimiento, pero no entiende todavía que exista lo que todavía no ha realizado. Cuando, por el contrario, lo tiene pintado, no solamente lo tiene en el entendimiento sino que entiende también que existe lo que ha hecho. El insensato tiene que conceder que tiene en el entendimiento algo por encima de lo cual no se puede pensar nada mayor, porque cuando oye esto, lo entiende, y todo lo que se entiende existe en el entendimiento.
2.5
Y ciertamente aquello mayor que lo cual nada puede ser pensado, no puede existir sólo en el entendimiento. Pues si existe, aunque sólo sea también en el entendimiento, puede pensarse que exista también en la realidad, lo cual es mayor. Por consiguiente, si aquello mayor que lo cual nada puede pensarse existiese sólo en el entendimiento, se podría pensar algo mayor que aquello que es tal que no puede pensarse nada mayor.
2.6 Conclusión
Luego existe sin duda, en el entendimiento y en la realidad, algo mayor que lo cual nada puede ser pensado."
3.
El argumento ontológico fue llamado así por primera vez por Kant (s. XVIII), y ha sido uno de los argumentos más polémicos de la historia de la filosofía. Filósofos de la talla de Descartes y Hegel lo consideran válido y lo introducen en sus respectivos sistemas. Otros, como Sto. Tomás, Hume y Kant, rechazarán la validez del argumento, negando su fuerza probatoria. San Anselmo introduce el argumento en el contexto de una plegaria a Dios y su estructura lógica puede resumirse como sigue:
a)
Concebimos a Dios como aquello mayor que lo cual nada puede pensarse, y esa idea de Dios es comprendida por cualquiera.
b)
Pero aquello mayor que lo cual nada puede pensarse debe existir no sólo mentalmente, en la idea, sino también extramentalmente, en la realidad, pues siendo la existencia real una perfección, será más perfecto ("mayor que..".) el ser existente en la realidad que otro que posea los mismos atributos pero que sólo exista mentalmente; de otro modo caeríamos en una flagrante contradicción, lo que no puede ser aceptado por la razón.
c)
En consecuencia, Dios existe no sólo en la mente (como idea) sino también extramentalmente, en la realidad.
4.
La premisa mayor presenta simplemente, según San Anselmo, la idea de Dios, la idea que tiene de Dios un hombre, aunque niegue su existencia. La premisa menor está clara, puesto que si aquello mayor que lo cual nada puede pensarse existiese sólo en la mente no sería aquello mayor que lo cual nada puede pensarse. Algo más grande podría pensarse, a saber, un ser que existiese en la realidad extramental y no únicamente en la idea.
5.
El argumento se desarrolla, pues, a partir de una definición de Dios que, a juicio de San Anselmo, puede ser comprendida y aceptada por cualquiera. En un segundo momento se centra en el análisis de esa misma idea y en sus implicaciones, recalcando el absurdo que resultaría de concebir mentalmente un ser perfecto y negarle la mayor perfección: la existencia. Concluye afirmado la existencia necesaria de Dios como una exigencia de la razón para evitar tal absurdo. Todo el desarrollo del argumento transcurre en el ámbito del pensamiento, progresando de la simple idea a la necesidad de admitir la existencia de Dios, sin apelar a otra instancia que a la razón y a uno de sus principios fundamentales: el de no admitir la contradicción.
6.
Gaunilon, monje contemporáneo de San Anselmo, critica en el "Liber pro insipiente" la validez del argumento alegando que el paso de lo ideal (lo pensado) a lo real (lo existente) no está justificado, dado que dichos elementos no son homogéneos. Para explicar la ilegitimidad del mismo se sirve de una metáfora: supongamos que alguien tiene la idea de unas Islas Afortunadas perfectas y paradisíacas, y concluye que, a partir de tal idea, deben existir necesariamente debido a su perfección, pues la existencia es una perfección. Nadie daría crédito a la persona que argumentara de tal modo y pretendiera demostrar así la existencia de dichas islas, resultando clara la ilegitimidad del argumento, tal como ocurre con la prueba anselmiana de la existencia de Dios.
7.
San Anselmo replica a Gaunilon destacando lo impropio de la comparación. En primer lugar, no se puede equiparar la existencia de Dios, inmaterial, con la existencia de las Islas Afortunadas, materiales. En segundo lugar, Dios es un ser necesario, mientras que las Islas son contingentes, por lo que no hay en su idea (concepto) nada que nos conduzca a pensarlas como necesarias y, por lo tanto, como existentes. Pero si esto es así, entonces san Anselmo introduce ya en la idea de Dios exigencias metafísicas, como la existencia de seres contingentes y un ser necesario, o la organización de lo real en distintos grados de ser, alejándose del punto de partida del argumento, que debería ser la idea de Dios que cualquiera pueda concebir en su mente, suponiendo ya así la idea de la que se parte lo que se debería demostrar.
8.
Parece entonces que la idea de Dios que pide al principio de su prueba San Anselmo no es la que puede tener cualquiera en su mente, sino que supone compartir varios presupuestos doctrinales o filosóficos, entre los que se han destacado los siguientes:
a) Partir de la idea de Dios suministrada por la Revelación.
b) Identificar el orden lógico con el real.
c) Concebir la existencia divina como un simple atributo de su esencia.
9.
Por esta razón Sto. Tomás rechazará la validez del argumento, eligiendo un dirección totalmente opuesta a la de San Anselmo en sus cinco pruebas en las que tomará la experiencia, la realidad sensible, como el punto de partida de su argumentación, siguiendo su formación aristotélica, que no acepta otro punto de partida del conocimiento sino la experiencia.



                                  Santo Tomás de Aquino

                                         


                                               Santo  Tomás de Aquino             
                                                     (1225 - 1274)
                               Cristianismo y aristotelismo en Tomás de Aquino

La obra de Sto. Tomás de Aquino es el resultado de la síntesis de la filosofía aristotélica con la tradición filosófica y teológica del cristianismo y, en cuanto tal, representa el momento cumbre de la Escolástica cristiana. Surgida en un entorno polémico, suscitado por el desarrollo del averroismo latino, se irá, no obstante, imponiendo paulatinamente, hasta ser aceptada por las altas jerarquías de la Iglesia.

 Enlace de Santo Tomas de Aquino   
           

 Nació en Roccasecca, cerca de Aquino, Nápoles.  El hijo menor de 12 hijos del Conde Landulf de Aquino.  Sus primeros estudios fueron con los benedictinos en Montecassino, cerca del castillo de sus padres.
Continúa por cinco años en la Universidad de Nápoles.  Allí supera a todos sus compañeros y se demuestra su portentosainteligencia. Conoce a los Padres Dominicos (comunidad recién fundada) y entra con ellos pero su familia se opone. Trata de huir hacia Alemania, pero por el camino lo sorprenden sus hermanos, lo apresan en el castillo de Rocaseca por dos años.  Aprovecha el tiempo en la cárcel estudiando la Biblia y la teología.
Los hermanos, al ver que no logran convencerle contra su vocación, le envían a una mujer de mala vida para que lo haga pecar. Tomás la confronta con un tizón encendido y la amenaza con quemarle el rostro si se atreve a acercársele.  La mujer huyó espantada.

Después de su liberación, Tomas fue enviado a Colonia, Alemania, donde estudió bajo el Padre Dominico 
San Alberto Magno. Los compañeros al, ver a Tomás tan robusto y silencioso, lo tomaron por tonto, por lo que le pusieron como apodo: "El buey mudo".  Pero un día, uno de sus compañeros leyó los apuntes de este joven estudiante y se los presentó a San Alberto. Al leerlos, este les dijo a los estudiantes: "Ustedes lo llaman el buey mudo. Pero este buey llenará un día con sus mugidos el mundo entero".  Mas aun que su sabiduría destacaba su devoción. Pasaba horas en oración y tenía un profundo amor a la Eucaristía.
Recibió el doctorado de teología en la Universidad de París  y a los 27 años es maestro en París (1252-1260). En 1259 elPapa lo llama a Italia donde por siete años recorre el país predicando y enseñando. En Orvieto (1261-1264), en Roma (1265-1267), en Viterbo (1268), en París (1269-1271) y en Nápoles (1272-1274). Sus clases de teología y filosofía son las más concurridas de la Universidad. El rey San Luis lo estima tanto que lo consulta en todos los asuntos de importancia. En una ocasión, en la Universidad se traba una discusión acerca de la Eucaristía. Al no lograr ponerse de acuerdo, ambos bandos aceptan recurrir a Tomás para que diga la última palabra. Lo que él dice es aceptado por todos.
En 4 años escribe su obra más famosa: "La Suma Teológica", obra maestra de 14 tomos. Fundamentándose en la Sagrada Escritura, la filosofía, la teología y la doctrina de los santos, explica todas las enseñanzas católicas. La importancia de esta obra es enorme. El Concilio de Trento contaba con tres libros de consulta principal: la Sagrada Biblia, los Decretos de los Papas, y la Suma Teológica de Santo Tomás.
Santo Tomás logró introducir la filosofía de Aristóteles en las universidades.
Su humildad: Según el santo, el aprendió más arrodillándose delante del crucifijo que en la lectura de los libros. Su secretario Reginaldo afirmaba que la admirable ciencia de Santo Tomás provenía más de sus oraciones que de su ingenio.  Aun en las más acaloradas discusiones exponía sus ideas con gran respeto y total calma; jamás se dejó llevar por la cólera aunque los adversarios lo ofendieran fuertemente. Su lema en el trato era: "Tratad a los demás como deseáis que los demás os traten a vosotros".

Amor a la EucaristíaEl Papa le encargó que escribiera los himnos para la Fiesta Corpus Christi. Así compuso el Pangelingua y el Tantumergo y varios otros cantos Eucarísticos clásicos.
Habiendo escrito Tomás bellos tratados acerca de Jesús Eucarístico, Jesús le dijo en visión: "Tomás, has hablado bien de Mi. ¿Qué quieres a cambio?".  Respondió Tomás: "Señor: lo único que yo quiero es amarte, amarte mucho, y agradarte cada vez más".
Su devoción por la Virgen María era muy grande. En el margen de sus cuadernos escribía: "Dios te salve María". Compuso un tratado acerca del Ave María.
Final El Sumo Pontífice lo envió al Concilio de Lyon, pero enfermó cerca de Roma y lo recibieron en el monasterio cisterciense de Fosanova. Cuando le llevaron por última vez la Sagrada Comunión exclamó: "Ahora te recibo a Ti mi Jesús, que pagaste con tu sangre el precio de la redención de mi alma. Todas las enseñanzas que escribí manifiestan mi fe en Jesucristo y mi amor por la Santa Iglesia Católica, de quien me profeso hijo obediente".  Allí murió el 7 de marzo de 1274 a la edad de 49 años.Sus restos fueron llevados solemnemente a la Catedral de Tolouse un 28 de enero, fecha en la que se celebra su fiesta.
Canonizado en 1323, declarado Doctor de la Iglesia en 1567 y patrón de las universidades católicas y centros de estudio en 1880.


                             Guillermo de Ockham


                                   
                                                       
                                                     (1285-1349)(?)
                                        Vida y obras
                             Biografía de Ockham                                                                                                                               
1. Se desconoce la fecha exacta del nacimiento de Guillermo de Ockham, (escrito también Occam), que se situa, según lo que se puede deducir partiendo de los pocos acontecimientos que conocemos de su vida, entre los años 1280, como pronto, y 1300, como muy tarde. Según unos nació en el lugar llamado Ockham, en el condado de Surrey, al sur de Londres, mientras que otros consideran que Ockham era simplemente su apellido. Se sabe que ingresó muy joven en la orden mendicante de los franciscanos, y que realizó sus estudios en Oxford, debiendo alcanzar el grado de bachiller en los años 1316-20; según unos, alcanzó también el grado de "magister", llegando a enseñar lógica y teología en las escuelas franciscanas (en París, precisan algunos) hasta el año 1323, en que fue convocado a Aviñon por la corte pontificia, acusado de herejía. Otros, sin embargo, afirman que no consiguió el grado de magister y que jamás se dedicó a la enseñanza, sino que continuó sus estudios en el ámbito de las preocupaciones filosófico-teológicas de la orden franciscana, de donde proceden sus primeros escritos polémicos y críticos sobre tales cuestiones. Todos, sin embargo, están de acuerdo en que fue discípulo de Duns Scoto (natural de Edimburgo, estudió en las universidades de Oxford y París, en las que fue también profesor de teología; fue trasladado, al parecer por motivos políticos, al estudio franciscano de Colonia, donde moriría en 1308), lo que implica retrasar casi al máximo la fecha de nacimiento de Ockham.
2.
En el año 1323, J. Lutterrell, canciller de la universidad de Oxford, que había acusado a Ockham de herejía, consigue que el papa Juan XXII convoque a éste a la corte papal, entonces en Aviñón, para someterle al interrogatorio pertinente acerca de significado de sus tesis, con el fin de juzgar su ortodoxia o heterodoxia. Durante varios años, en los que permanece como prisionero de la corte, se trata el asunto, que parece terminar con una sentencia benévola por parte del papa, sentencia que no satisface los deseos de Lutterrell. Los acontecimientos políticos que tuvieron lugar entonces, entre el excomulgado emperador Luis de Baviera y el papa Juan XXII a raíz de la disputa sobre la prevalencia del poder terrenal o del poder espiritual, provoca la intervención de Guillermo de Occam en la disputa, la misma que los franciscanos mantenían ya con el papado al respecto.
3.
En 1327 es encargado por el general de la orden, Miguel de Cesena, que había acudido a Aviñón, de analizar las tesis pontificias sobre el tema; viéndose amenazados ambos por los defensores de las tesis papistas abandonan Aviñón y se refugian primero en Italia y luego, en 1328, bajo la protección de Luis de Baviera, siendo también ambos excomulgados. Tras la muerte de Luis de Baviera, en 1347, y habiendo continuado su polémica con los papas Benedicto XII y Clemente VI, tuvieron lugar algunos contactos para facilitar la sumisión de Ockham al papa Clemente VI, sin que haya constancia de que la hubiera, o no, firmado. En 1349 muere en Munich, al parecer a causa de la peste negra.
4.
La presencia de Ockham en Aviñón marca un antes y un después en el conjunto de su obra que queda así dividida en torno a dos períodos; el primero, anterior a su estancia en Aviñón, está dominado por preocupaciones filosófico-teológicas; el segundo, que comienza con su huída de Aviñón, por reflexiones filosófico-políticas. Pertenecen al primer período los "Comentarios" a las Sentencias de Pedro Lombardo, cuyo contenido le valió la antipatía y persecución de Luterrell, y el ser acusado de herejía. También la "Expositio super octo libros physicorum" y la "Summa totius logicae" fueron escritas antes de 1327, sobre filosofía natural el primero y sobre lógica el segundo. Entre las obras teológicas cabe destacar los "Quodlibeta VII", con el tratamiento de cuestiones como la unicidad de Dios, la posibilidad o no, defendida por Sto. Tomás, de que el alma sea la forma del cuerpo, la posibilidad de demostrar la existencia de Dios, etc... en consonancia con las posiciones mantenidas en los Comentarios.
5.
Al segundo período pertenecen su obras de polémica filosófica-política, centradas en torno a la discusión de la prevalencia del poder terrenal o espiritual, entre las que cabe destacar el "Compendium errorum Ioannis papae XXII"y el "Dialogus inter magistrum et discipulum de imperatorum et pontificum potestate", a la que se considera la principal obra de este período escrita por Ockham.
Razón y fe
1.
La posición que adoptará Occam respecto al tema de la relación entre la razón y la fe supondrá no ya la distinción entre ambas y la concesión a cada una de un espacio particular de aplicación, como había defendido santo Tomás, sino su radical distinción e independencia. La razón no está ya al servicio de la fe, ni la fe necesita de la razón para esclarecer sus propios dictados. La fe depende estrictamente de la revelación, por lo que la razón no tiene nada que decir, no tiene nada que añadir ni quitar, nada que aclarar a la palabra divina. La razón, por su parte, siendo una facultad otorgada por Dios al hombre, para ordenarse en este mundo, no tiene nada que tomar de la fe: ha de recurrir a las otras facultades naturales y, exclusivamente con ellas, obtener los conocimientos necesarios para la vida más perfecta posible del hombre.
2.
La distinción entre la razón y la fe se convierte, por lo tanto, en separación, y aún en oposición, entre ambas, lo que conducirá a Occam a una posición mística y "anti-teológica" en los temas de la fe (el voluntarismo, caracterizado por la afirmación de la preeminencia de la voluntad sobre el entendimiento), y a una posición radicalmente empirista en lo concerniente a los temas de la razón. La autonomía de la razón con respecto a la fe proclamada por santo Tomás se convierte en una independencia absoluta, lo que tiene importantes consecuencias en el campo filosófico y teológico en el que se moverá Occam.
El análisis del conocimiento
1.
Si San Agustín había explicado el tema del conocimiento con la doctrina de la iluminación, de inspiración platónica, santo Tomás lo había hecho con la teoría de la abstracción, de raíz aristotélica. En ambos casos el conocimiento representa el conocimiento de la esencia, dejando al margen la individualidad y particularidad del objeto conocido. Occam se opondrá a ambas explicaciones, rechazando la posibilidad de conocer directamente las esencias tanto como la posibilidad de un conocimiento abstractivo, ofreciéndonos una explicación basada en la intuición sensible, que nos permite entrar en contacto directamente con la realidad individual y concreta, postura conocida con el nombre de nominalismo.
2.
¿Conocemos directamente, pues, la realidad individual o conocemos sólo las esencias universales? La intuición no es, para Occam, la captación directa por parte del sujeto de una esencia, de una idea de tipo platónico, sino la relación directa del sujeto que conoce con el objeto conocido, con la cosa. En este sentido, el conocimiento es algo que se ofrece de modo directo e inmediato al individuo (no el resultado de una abstracción, de una elaboración del entendimiento que culmina en un concepto); es algo, por lo tanto, presente, que queda garantizado por la inmediatez, por la presencia de la cosa que es la causa inmediata de dicho conocimiento, por el que se afirma en consecuencia la existencia de la cosa y del que dependen también las relaciones entre las cosas.
4.
El conocimiento abstractivo no es posible, porque lo universal no es real, no es algo que esté presente. Los conceptos los formamos espontáneamente en el entendimiento, no a través del proceso abstractivo descrito por Aristóteles y por santo Tomás. ¿Qué son los conceptos? No pueden representar unas esencias que no tienen presencia ni existencia real: no son más que signos de carácter lingüístico que se forman a partir de la experiencia, por generalización. Distingue Occam dos tipos de signos: los naturales y los convencionales. Son signos naturales los concebidos por la mente y, en este sentido, pueden ser llamados palabras mentales. Los signos convencionales puede ser de dos clases: proferidos y escritos, es decir pertenecientes al lenguaje hablado o al lenguaje escrito. La función de los signos es hacer las veces de las cosas que significan en el discurso, sustituirlas. En ningún momento representar esencias inexistentes.
5.
El rechazo de la explicación tomista del conocimiento (por vía de la abstracción, siguiendo a Aristóteles) va asociado a la modificación de los presupuestos lógicos que se pueden aceptar en el discurso filosófico, y a la elaboración de algunas propuestas metodológicas, entre las que se suele destacar el principio de economía, también conocido como la "navaja de Ockham", que supone el rechazo de lo superfluo, de lo que no aparezca de modo inmediato a la intuición sensible, y la exigencia de simplicidad en la explicación de los sucesos reales, y cuya formulación tradicional se presenta del modo siguiente: "no hay que multiplicar los entes sin necesidad" (entia non sunt multiplicanda praeter necessitatem).



 Enlaces de la filosofia de la epoca medieval






               La filosofía moderna

Algunos de los centros de actividad y difusión de la filosofía renacentista y moderna
La filosofía moderna
Si la filosofía antigua había tomado la realidad objetiva como punto de partida de su reflexión filosófica, y la medieval había tomado a Dios como referencia, la filosofía moderna se asentará en el terreno de la subjetividad. Las dudas planteadas sobre la posibilidad de un conocimiento objetivo de la realidad, material o divina, harán del problema del conocimiento el punto de partida de la reflexión filosófica. Son muchos los acontecimientos que tienen lugar al final de la Edad Media, tanto de tipo social y político, como culturales y filosóficos, que abrirán las puertas a la modernidad, y que han sido profusamente estudiados. En lo filosófico, el desarrollo del humanismo y de la filosofia renacentista, junto con la revolución copernicana, asociada al desarrollo de la Nueva Ciencia, provocarán el derrumbe de una Escolástica ya en crisis e impondrán nuevos esquemas conceptuales, alejados de las viejas e infructuosas disputas terminológicas que solían dirimirse a la luz de algún argumento de autoridad, fuera platónica o aristotélica. De las abadías y monasterios la filosofía volverá a la ciudad; de la glosa     y  el comentario, a la investigación; de la tutela de la fe, a la independencia de la razón. 







                                                        René Descartes

                                                                                                 

                                                                  (1596-1650)
René Descartes
Según la opinión más extendida entre la mayoría de filósofos e historiadores de la filosofía, se tiende a considerar a Descartes, con su filosofía racionalista, como el iniciador de la filosofía moderna. Pese a que su actividad se desarrolla en un contexto de innovación y descubrimientos en el que intervienen muchos otros filósofos, con importantes aportaciones, su afirmación del valor de la razón, anclada en el descubrimiento de la subjetividad, abrirá el camino a la filosofía moderna




                              Galileo Galilei

                                                                                       

                                                   (1564 - 1642)
Galileo Galilei
Galileo Galilei se puede considerar, sin lugar a dudas, como el impulsor de la ciencia moderna. Lejos de las veleidades metafísicas de Descartes, y de los sueños visionarios que acompañaron la actividad de Kepler - sin menoscabar los aciertos de ambos -, el pensamiento de Galileo se ciñe a lo que la ciencia moderna considerará los elementos básicos de toda actividad científica: la aplicación de las matemáticas a los datos proporcionados por una observación rigurosa de los fenómenos estudiados, dejando al margen preconcepciones, prejuicios y demás servilismos impuestos a la inteligencia humana por las creencias y por la opinión común



                                 John Locke

                                          
                                                        
                                                              (1632 - 1704)
John Locke
El empirismo, que se desarrollará en Gran Bretaña a lo largo de los siglos XVII y XVIII, hará de la experiencia la fuente y el límite de todos nuestros conocimientos, correspondiéndole a John Locke uno de los lugares privilegiados entre los defensores de dicha corriente de pensamiento. No menos importante será su filosofía política que, en defensa de los ideales políticos de la burguesía, apuesta por la división de poderes y se considera que sienta las bases teóricas del liberalismo moderno
.Pensador inglés (Wrington, Somerset, 1632 - Oaks, Essex, 1704). Este hombre polifacético estudió en la Universidad de Oxford, en donde se doctoró en 1658. Aunque su especialidad era la Medicina y mantuvo relaciones con reputados científicos de la época (como Isaac Newton), John Locke fue también diplomático, teólogo, economista, profesor de griego antiguo y de retórica, y alcanzó renombre por sus escritos filosóficos, en los que sentó las bases del pensamiento político liberal.
Locke se acercó a tales ideas como médico y secretario que fue del conde de Shaftesbury, líder del partido Whig, adversario del absolutismo monárquico en la Inglaterra de Carlos II y de Jacobo II. Convertido a la defensa del poder parlamentario, el propio Locke fue perseguido y tuvo que refugiarse en Holanda, de donde regresó tras el triunfo de la «Gloriosa Revolución» inglesa de 1688.
Locke fue uno de los grandes ideólogos de las elites protestantes inglesas que, agrupadas en torno a loswhigs, llegaron a controlar el Estado en virtud de aquella revolución; y, en consecuencia, su pensamiento ha ejercido una influencia decisiva sobre la constitución política del Reino Unido hasta la actualidad. Defendió la tolerancia religiosa hacia todas las sectas protestantes e incluso a las religiones no cristianas; pero el carácter interesado y parcial de su liberalismo quedó de manifiesto al excluir del derecho a la tolerancia tanto a los ateos como a los católicos (siendo el enfrentamiento de estos últimos con los protestantes la clave de los conflictos religiosos que venían desangrando a las islas Británicas y a Europa entera).
                                                      

John Locke
En su obra más trascendente, Dos ensayos sobre el gobierno civil (1690), sentó los principios básicos del constitucionalismo liberal, al postular que todo hombre nace dotado de unos derechos naturales que el Estado tiene como misión proteger: fundamentalmente, la vida, la libertad y la propiedad. Partiendo del pensamiento de Hobbes, Locke apoyó la idea de que el Estado nace de un «contrato social» originario, rechazando la doctrina tradicional del origen divino del poder; pero, a diferencia de Hobbes, argumentó que dicho pacto no conducía a la monarquía absoluta, sino que era revocable y sólo podía conducir a un gobierno limitado.
La autoridad de los Estados resultaba de la voluntad de los ciudadanos, que quedarían desligados del deber de obediencia en cuanto sus gobernantes conculcaran esos derechos naturales inalienables. El pueblo no sólo tendría así el derecho de modificar el poder legislativo según su criterio (idea de donde proviene la práctica de las elecciones periódicas en los Estados liberales), sino también la de derrocar a los gobernantes deslegitimados por un ejercicio tiránico del poder (idea en la que se apoyaron Jefferson y los revolucionarios norteamericanos para rebelarse contra Gran Bretaña en 1776, así como los revolucionarios franceses para alzarse contra el absolutismo de Luis XVI en 1789)

Locke defendió la separación de poderes como forma de equilibrarlos entre sí e impedir que ninguno degenerara hacia el despotismo; pero, al inclinarse por la supremacía de un poder legislativo representativo de la mayoría, se le puede considerar también un teórico de la democracia, hacia la que acabarían evolucionando los regímenes liberales. Por legítimo que fuera, sin embargo, ningún poder debería sobrepasar determinados límites (de ahí la idea de ponerlos por escrito en una Constitución).Este tipo de ideas inspiraron al liberalismo anglosajón (reflejándose puntualmente en las constituciones de Gran Bretaña y Estados Unidos) e, indirectamente, también al del resto del mundo (a través de ilustrados franceses, como Montesquieu o Voltaire). Menos incidencia tuvo el pensamiento propiamente filosófico de Locke, basado en una teoría del conocimiento empirista inspirada en Bacon y en Descartes.


                          Thomas Hobbes

                                  
                                                           
                                                            (1588-1679)
Thomas Hobbes 
La filosofía de T. Hobbes, de corte marcadamente materialista. rechaza el aristotelismo y la filosofía escolástica, así como el dualismo del racionalismo cartesiano, siendo más próxima a la filosofía de Bacon, y sobretodo a las de Gassendi y Galileo. Pero T. Hobbes es, ante todo, conocido por su teoría política, expuesta en el "Leviatán", en la que defiende el absolutismo político, en clara oposición a las nacientes teorías políticas de la burguesía, que buscaban las justificaciones teóricas para la instauración de un régimen político democrático basado en la división de poderes.

Enlaces de la filosofía moderna





        La filosofía contemporánea
                                
Tras la filosofía crítica de Kant el Idealismo alemán se convertirá en la corriente predominante en la Europa continental, a través de Hegel. El existencialismo de Kierkegaard, tanto como el marxismoy el vitalismo de Nietzsche serán, en buena medida, una reacción al Idealismo hegeliano que, en cierto modo, consagra la identificación del yo trascendental kantiano con el Dios del cristianismo. En Gran Bretaña, el desarrollo del positivismo utilitarista con Bentham y J.S. Mill se inspira en los principios del empirismo, distinguiéndose del positivismo "idealista" del francés A. Comte; en ambos casos, no obstante, se da una preocupación por los temas sociales y por el bienestar de la humanidad que, aunque en una dirección distinta, compartirán con el marxismo. Por lo demás, el desarrollo de las ciencias y sus continuos éxitos hacen tambalear los cimientos de la filosofia, que se ve sometida a fuertes críticas por parte de los defensores del pensamiento científico, que encuentran en la ciencia el paradigma del conocimiento verdadero. Hacia finales del siglo XIX, al desarrollo del historicismo en Alemania, con Dilthey, y del pragmatismo en los Estados Unidos, con Pierce y W. James, hemos de sumar el desarrollo de la fenomenología con Husserl. En el siglo XX destacarán además los representantes del Filosofía Analítica, como Russell y Witgenstein, del Estructuralismo, como Lévi-Strauss, del Existencialismo, como Sartre, o los de la Escuela de Frankfurt, como Adorno, Horkheimer y Habermas. 
Hacia finales de siglo, destaca la actividad de los filósofos posmodernos y posestructuralistas, 
como Jacques Derrida, que renuevan la crítica a las tradiciones filosóficas desde posiciones muy 
alejadas de las llamadas metafísicas de la presencia.




FILÓSOFOS DE LA ÉPOCA CONTEMPORÁNEA George Edward Moore

 


(1873-1958)

El pensamiento de Moore
1.
George Edward Moore (1873-1958) es uno de los fundadores de la filosofía analítica, junto con Bertrand Russell, que fue su compañero en el Trinity College de Cambridge, y junto con Ludwig Wittgenstein, quien entró como estudiante en la misma universidad, pero que con el tiempo ocuparía la cátedra de 
Moore. Durante la Segunda Guerra Mundial enseñó en América. Fue editor de la revista Mind desde 1921 hasta 1947 y recibió la Orden del Mérito en 1951.
2.
Moore se inició en el idealismo de la mano de su profesor Ellis McTaggart pero posteriormente aceptó la postura realista (y condujo asimismo a Russell hacia ella). La primera ruptura con el idealismo se refleja en un artículo temprano, "La naturaleza del juicio", en el que criticaba los errores que se producían en la postura idealista debido a la confusión entre dos sentidos distintos de la palabra "idea", que puede significar, por un lado, el acto psíquico de conocimiento, y por otro aquello que se conoce. Es sobre ésteúltimo sentido sobre el que debe girar nuestra reflexión para evitar caer en un psicologismo según el cual no podríamos conocer nada exterior a nuestros estados de conciencia. A este sentido de "idea" que hace hincapié en el significado Moore lo denomina "concepto", tomando lo que Francis Herbert Bradley, el profesor a partir del cual Moore se replanteó el idealismo, denominaba "significado universal". 
Un precedente de la concepción de Moore puede verse en la filosofía de Frege, quien también habla de "conceptos" a los que atribuye una naturaleza objetiva. Un desarrollo posterior, salvando las distancias, puede verse en la teoría del "mundo 3" de Karl Popper.
3.
Posteriormente Moore lleva a cabo una crítica más elaborada del idealismo en su obra "La refutación del idealismo". En ella se vuelve a analizar ciertos conceptos, como es el caso de "sensaciones", para mostrar que una vez más se produce un error análogo al que se daba con el término "idea". 
Moore quiere criticar la consideración que afirma que "ser es ser percibido". No es cierto que sólo seamos conscientes de nuestros propios estados de conciencia. El mismo "ser consciente" significa serlo de algo, implica la existencia de un exterior. Si lo único de lo que tuviésemos conciencia fuese de la propia conciencia, ¿cómo explicaríamos el cambio de percepciones? Lo que da lugar a esos cambios es el hecho de que fuera de nosotros existen distintos objetos hacia los cuales se dirige nuestra conciencia. Lo que sí puede resultar problemático es hasta qué punto nuestra conciencia se corresponde con el exterior y, por lo tanto, en qué medida nuestro conocimiento es adecuado, pero ahora vemos que la afirmación que Moore criticaba, "ser es ser percibido" (dicho de otra forma "lo que existe sólo existe en la medida en que hay alguien que lo percibe"), no puede ser cierta porque el percibir, el tener sensaciones, implica la existencia de quien percibe y de lo percibido.
4.
Posteriormente a "La refutación del idealismo", continúa con la crítica a los "abusos del lenguaje" que, afirma Moore, han llevado a muchos filósofos a lo largo de la historia a ideas sumamente extravagantes acerca del mundo y la realidad (ideas, que, dicho sea de paso, han sido afirmadas sin el menor reparo, como son la negación del movimiento y del cambio por parte de Parménides y sus discípulos, la afirmación de que la realidad puede no ser más que un sueño o la duda acerca de la existencia de otras personas además de la de uno mismo). Esta crítica está expresada en el siguiente párrafo:
"Me parece que en ética, al igual que en todas las demás ramas filosóficas, las dificultades y desacuerdos, de los que su historia está llena, se deben principalmente a una causa muy simple, a saber: al intento de responder a preguntas sin descubrir primero cuál es la pregunta que se quiere responder."
5.
Finalmente Moore, en sus obras "Defensa del sentido común", de 1929, y "Prueba de un mundo exterior ", hace explícita la argumentación a favor de la concepción cotidiana de la realidad, lo que habitual menten denomina sentido común, esto es, que en el mundo hay cosas tales como sillas y mesas, que no hay motivo para pensar que el sol no vaya a salir mañana., etc. Es importante destacar que Moore no es ningún  ingenuo y que su intención no es eliminar de un plumazo toda la filosofía simplemente para afirmar que son ciertas las afirmaciones ordinarias que el ser humano lleva haciendo desde el comienzo de la historia. 
Lo que Moore afirma es que las afirmaciones de sentido común son ciertas, pero no que el propio sentido común sea algo que se justifique a sí mismo y que no necesite de argumentación. El sentido común, por lo tanto, proporciona un criterio para aceptar una afirmación, y esto se lleva a cabo de dos maneras: por un lado Moore da a entender que el hecho de que sea el sentido común quien afirme algo ya es una razón para la aceptación de esa afirmación; por otro lado, podemos aplicar la reducción al absurdo y comprobar si de la negación de la afirmación que el sentido común nos dicta se sigue una contradicción.
6.
Puesto que los errores se han producido, como ya hemos visto, debido a confusiones en el significado de los conceptos (confusiones que los propios filósofos han introducido) lo que hay que hacer es analizar cuidadosamente el significado que cada filósofo ha atribuido a los conceptos que usaba y cuál es el que verdaderamente se corresponde con la realidad. En su obra Principia Ethica, de 1903, realiza el análisis del término "bueno". Se trata de un concepto que no puede explicarse a alguien a menos que previamente lo conozca, como sucede, por poner un ejemplo, con el concepto "amarillo". 
El término "bueno" es, al contrario que los conceptos que se refieren a objetos de la naturaleza, un concepto sin partes, inanalizable, indefinible (puesto que definir, según Moore, es descomponer un Objeto en las distintas partes que contiene). Como consecuencia, Moore expondrá la famosa falacia  naturalista que afirma que no es posible identificar lo bueno con las cosas o con las propiedades de las cosas. Por ejemplo, afirmar "el placer es bueno", como hacen los hedonistas o los epicúreos, es un error porque el predicado "bueno" no es algo natural y existente. Tales asociaciones de lo bueno con lo placentero, o con lo útil, no son sino el reflejo de una actividad psicológica (si pretendemos analizar, por otra parte, el concepto de "deber", en último término nos encontramos con el concepto de "bueno" y nos enfrentamos al mismo problema). Estas consideraciones por parte de Moore son una reformulación de un problema del que Hume ya se había percatado, que no se puede legítimamente pasar del "ser" al "deber ser", que nunca un conjunto de premisas descriptivas puede implicar una conclusión normativa.
7.
Para no basar la ética en la metafísica, contra la cual siempre se sitúa (como puede verse, por ejemplo, en el hecho de que siempre habla de "good", el adjetivo "bueno", en lugar de "goodness", el sustantivo "bien") Moore defiende, como alternativa, el denominado intuicionismo ético: la afirmación de que hay verdades morales que conocemos por intuición, considerando la bondad o la rectitud como una propiedad que pertenece a determinados estados de cosas. El problema que se plantea aquí es qué tipo de conocimiento es esa "intuición" y la cuestión no se resuelve apelando a un conocimiento alternativo. Dicho de otra manera, el que considera que determinada acción es mala y afirma que lo sabe por intuición no está afirmando que sabe algo que, de tener más información o de hacer un mejor análisis de la cuestión, se mostraría efectivamente cierto, sino que se trata de un modo alternativo de conocer, aunque sus peculiaridades quedan sin definir de una forma clara.
8.
G. E. Moore, en conclusión, es el precedente más cercano del pensamiento analítico aplicado a la ética, aunque no hay que olvidar que su intención inicial es definir lo bueno y no simplemente realizar un análisis del lenguaje. Su influencia en otros pensadores fue inmensa, aunque el reconocimiento que de su obra se ha tenido ha fluctuado enormemente.




                               José Ortega y Gasset

                                                 
                                                     (1883-1955)
José Ortega y Gasset
Ortega y Gasset es el máximo representante de la filosofía española del siglo XX. Su búsqueda de la síntesis entre razón y vida le condujo a investigar, - y a exponer los resultados de su investigación -, de un modo poco académico, que chocó con los prejuicios de la tradición universitaria de la época, pero que ejerció un influjo considerable en la vida intelectual española, influjo que se vería truncado por la dictadura militar impuesta por los sublevados contra la II República.
Thomas Samuel Kuhn

    
                                                   

                                                       
 (1922-1996)
Biografía
Thomas Samuel Kuhn nació en Cincinnati, Ohio, el 18 de julio de 1922. Estudió Físicas en la Universidad de Harvard, por la que se doctoró en dicha especialidad en 1949. A partir de entonces su interés se orientó  hacia el estudio de la Historia de la Ciencia, al que se dedicó por completo. Permaneció en Harvard como  profesor ayudante de Historia de la Ciencia hasta 1956, en que aceptó una oferta de la Universidad de Berkeley, donde ocupará la Cátedra de Historia de la Ciencia a partir de 1961. En 1964 pasará a desempeñar  ese mismo puesto en la Universidad de Princenton hasta 1979, año en que se instalará en Boston,  ocupando la Cátedra de Filosofía e Historia de la Ciencia del Massachusetts Institute of Technology. Falleció el 17 de junio de 1996 en su casa de Cambridge, Massachusetts.
El pensamiento de Kuhn
1.
El filósofo Thomas Kuhn se ocupó principalmente de cuestiones acerca de filosofía de la ciencia: ¿cómo se lleva a cabo la actividad científica? ¿Existe un mismo patrón en dicha actividad que se pueda aplicar a lo largo de las distintas épocas históricas? ¿A qué se debe el aparente éxito en la  obtención de conocimientos de la ciencia? Dicho conocimiento, por otra parte, ¿es acumulativo a lolargo de la historia?
2.
Este tipo de cuestiones, así como las respuestas que Kuhn ofrecerá, nos muestran el enfoque  histórico con el que se analiza la ciencia. Efectivamente, Kuhn se dedicó en un primer momento al estudio de la historia de la ciencia y fue a partir de ella de donde surgieron diversas cuestiones que muestran un contraste entre dos concepciones de la ciencia. Por un lado, la ciencia entendida como una actividad completamente racional y controlada (como nos la presenta el Círculo de Viena, por ejemplo)y por otro lado, la ciencia entendida como una actividad concreta que se ha venido dando a lo largo de los siglos y que en cada época histórica presenta peculiaridades y características propias. Estos dosplanteamientos pueden ser denominados "formalista" e "historicista", respectivamente.
3.
Las respuestas que Kuhn da a las cuestiones iniciales, que se plasman en la obra "La estructura de las revoluciones científicas", de 1962, supusieron un gran cambio en el debate filosófico del momento, pues el modelo formalista que imperaba fue desafiado por el enfoque historicista de Kuhn, según el cual, la ciencia se desarrolla siguiendo determinadas fases:
·         1. Establecimiento de un paradigma
·         2. Ciencia normal
·         3. Crisis
·         4. Revolución científica
·         5. Establecimiento de un nuevo paradigma
4.
En esta concepción la noción de "paradigma" resulta fundamental. Kuhn define paradigma de la siguiente manera: "Considero a los paradigmas como realizaciones científicas universalmente reconocidas que, durante cierto tiempo, proporcionan modelos de problemas y soluciones a una comunidad científica"
5.
Los paradigmas son, por tanto, un marco o perspectiva bajo la cual se analizan los problemas y se trata de resolverlos. Por ejemplo, el movimiento aparentemente irregular de los planetas en el cielo es un problema concreto. Podemos verlo a la luz del paradigma que ofrece la teoría geocéntrica de Aristóteles, según el cual  el movimiento de los planetas es absolutamente circular. En éste caso, por lo tanto, la labor del científico será mostrar que la irregularidad de los planetas no es tal y aclarar a qué se debe dicha apariencia. Pero podríamos verlo también partiendo del paradigma de la teoría heliocéntrica. En este último caso podríamos llegar a aceptar la no-circularidad del movimiento real de los planetas, pero sea cual sea la explicación ofrecida, debe aplicarse por igual al resto de los cuerpos celestes. Los paradigmas son, por lo tanto, macroteorías que se aceptan de forma general por toda la comunidad científica y a partir de las cuales se realiza la investigación. El objetivo de la misma es aclarar los posibles fallos del paradigma (como por ejemplo datos empíricos que no coincidan exactamente con la teoría) o extraer todas sus consecuencias. A este proceso de investigación basado en un paradigma se le denomina "ciencia normal". En palabras de Kuhn:
"ciencia normal" significa investigación basada firmemente en una o más realizaciones científicas pasadas, realizaciones que alguna comunidad científica particular reconoce, durante cierto tiempo, como fundamento para su práctica posterior"
6.
Esta fase del desarrollo de la ciencia ocupa la mayor parte del tiempo de los científicos, porque aunque los nombres que nos han llegado hasta nosotros han sido los de científicos revolucionarios que han roto con las concepciones de su tiempo (como Galileo o Einstein), la mayor parte de científicos realizan trabajos rutinarios de comprobación para mostrar o poner a prueba la solidez del paradigma en el que se basan.
7.
En ocasiones, no obstante, un paradigma no es capaz de resolver todos los problemas, y estos persisten a lo largo de los años o de los siglos, tal vez acumulándose junto con otros. En ese caso el paradigma en conjunto comienza a ponerse en cuestión y los científicos comienzan a considerar si supone el marco más adecuado o la forma más correcta de abordar los problemas o si debe ser abandonado. La crisis supone la proliferación de nuevos paradigmas, en un principio tentativos y provisionales, con vistas a resolver la olas cuestiones más problemáticas. Estos nuevos paradigmas compiten entre sí y cada uno trata de imponerse como el enfoque más adecuado.
8.
Finalmente se produce una revolución científica cuando uno de los nuevos paradigmas sustituye al paradigma tradicional (como sucedió con la visión del mundo copernicana, que derrocó a la concepción aristotélica o con la teoría de la relatividad de Albert Einstein, que sustituyó a la visión newtoniana de la realidad como la forma más apropiada forma aproximarse al mundo):
"Las revoluciones científicas se consideran aquí como aquellos episodios de desarrollo no acumulativo en que un antiguo paradigma es reemplazado, completamente o en parte, por otro nuevo e incompatible."
Tras la revolución el ciclo comienza de nuevo y el paradigma que ha sido instaurado da pie a un nuevo proceso de ciencia formal.
9.
Como se puede ver, el enfoque historicista da más importancia a factores subjetivos en el proceso de investigación científica que anteriormente habían sido pasados por alto. Kuhn muestra que la ciencia no es solamente un contraste y neutral entre las teorías y la realidad, sino que hay diálogo, debate, y también tensiones y luchas entre los defensores de los distintos paradigmas. Los científicos no son seres absolutamente racionales. Cuando los experimentos parecen mostrar que una teoría determinada es falsa, algunos científicos continúan usándola. Si hay una posible aplicación práctica de la teoría o existen intereses de algún tipo, esto influye en la actividad científica, así como la existencia de colectividades o grupos sociales a favor o en contra de una teoría concreta, o la existencia de problemas éticos. Todos ellos son casos en los que la actividad científica se ve influenciada por el "mundo exterior". En definitiva, allí donde los formalistas afirmaban que lo importante de la ciencia son las teorías y la comparación objetiva entre las teorías existentes, los historicistas conceden más importancia al sujeto que lleva a cabo la investigación así como a la sociedad en la que está inmerso. Otro argumento adicional en contra de la concepción de la ciencia como un proceso perfectamente racional en el que sólo tienen importancia la fuerza de los argumentos es el hecho de que desde un paradigma resulta difícil  (algunos afirman que imposible) entender el punto de vista alternativo, ya que siempre se parte de un paradigma determinado. No existe forma de alejarse de todos los paradigmas y compararlos de forma objetiva, sino que siempre estamos inmersos en uno de ellos y conforme al mismo interpretamos el mundo que nos rodea. El debate que se establece, por lo tanto, entre defensores de distintos paradigmas puede resultar a menudo estéril, hasta el punto, llega a decir Kuhn, de que un paradigma triunfa no porque consiga convencer a sus oponentes, sino porque los representantes del paradigma más antiguo van falleciendo.
10.
Considerados estos factores, ¿cómo hemos de entender el progreso en la ciencia? La respuesta de Kuh es que el progreso, estrictamente hablando, sólo se produce en las fases de ciencia normal, pero no se puede hablar de un progreso continuado desde la época de los griegos hasta la actualidad, porque las revoluciones científicas no son sino rupturas de esa continuidad. Cada revolución marca, en cierto sentido, un nuevo comienzo.
Esta perspectiva dará pie posteriormente a un relativismo radical según el cual no habría forma de saber cuál, entre dos teorías, es verdadera puesto que la verdad depende del paradigma desde el que se analizan los problemas (Feyerabend es un filósofo relativista que ejemplifica esta postura). El propio Kuhn, sin embargo, se desmarcará de una interpretación de su propia teoría en ese sentido

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                    FILOSOFÍA ACTUAL 

                     FILOSOFÍA ACTUAL

La filosofía actual viene marcada por la influencia que ejercieron en el siglo XX el positivismo, Nietzsche, la filosofía del lenguaje(círculo de viena, Wittgenstein)la fenomenología de Husserl, el exintencialismo y también el desarrollo de la tecnología. Esto quiere decir que las filosofías y filósofos indicados contribuyeron con sus sistemas filosóficos o con sus ideas al cambio de mentalidad o de forma de interpretar la realidad. Así, el positivismo de Auguste Comte afirmaba que la única forma de conocimiento se basa en el método científico. Nietzsche con su crítica a la metafísica tradicional y su afirmación de la muerte de dios, destruye ideologicamente una tradición filosófica muy arraigada.La filosofía del lenguaje con su análisis de toda proposición deja sin sentido muchas afirmaciones filosóficas, y así prodriamos seguir...¿qué nos queda? Lo que nos ofrece la tecnología, la comodidad tecnológica, la producción en serie, lo que vemos y tocamos.
La filosofía actual relee, critica y reflexiona la filosofía del siglo XX y anteriores, intentando buscar nuevas formas de pensamiento, algunos dicen que la filosofía actual es el postmodernismo.La filosofía actual está regida por conceptos como ateísmo, subjetividad, absurdo, complejidad y caos.Tal vez sea necesario sintetizar en una filosofía, todos estos conceptos, la filosofía tradicional, la ciencia tan compleja predominante y la gran cantidad de información a la que estamos sometidos

                Filosofía de la ciencia
La filosofía de la ciencia investiga la naturaleza del conocimiento científico y la práctica científica. Se ocupa de saber, entre otras cosas, cómo se desarrollan, evalúan y cambian las teorías científicas, y de saber si la ciencia es capaz de revelar la verdad de las "entidades ocultas" (o sea, no observables) y los procesos de la naturaleza. Son filosóficas las diversas proposiciones básicas que permiten construir la ciencia. Por ejemplo:
La realidad existe de manera independiente de la mente humana (tesis ontológica de realismo).
La naturaleza es regular, al menos en alguna medida (tesis ontológica de legalidad).
El ser humano es capaz de comprender la naturaleza (tesis gnoseológica de inteligibilidad).
Si bien estos supuestos metafísicos no son cuestionados por el realismo científico, muchos han planteado serias sospechas respecto del segundo de ellos1 y numerosos filósofos han puesto en tela de juicio alguno de ellos o los tres.2 De hecho, las principales con respecto a la validez de estos supuestos metafísicos son parte de la base para distinguir las diferentes corrientes epistemológicas históricas y actuales. De tal modo, aunque en términos generales el empirismo lógico defiende el segundo principio, opone reparos al tercero y asume una posición fenomenista, es decir, admite que el hombre puede comprender la naturaleza siempre que por naturaleza se entienda "los fenómenos" (el producto de la experiencia humana) y no la propia realidad.
En pocas palabras, lo que intenta la filosofía de la ciencia es explicar problemas tales como: la naturaleza y la obtención de las ideas científicas (conceptoshipótesismodelosteoríasparadigma, etc.); la relación de cada una de ellas con la realidad; cómo la ciencia describe, explica, predice y contribuye al control de la naturaleza (esto último en conjunto con la filosofía de la tecnología); la formulación y uso del método científico; los tipos de razonamiento utilizados para llegar a conclusiones; las implicaciones de los diferentes métodos y modelos de ciencia.
La filosofía de la ciencia comparte algunos problemas con la gnoseología, la teoría del conocimiento, pero a diferencia de ésta restringe su campo de investigación a los problemas que plantea el conocimiento científico (que, tradicionalmente, se distingue de otros tipos de conocimiento, como el ético o estético, o meramente de tradiciones culturales). Por su parte, la teoría del conocimiento se ocupa de los límites y condiciones de posibilidad de todo conocimiento.
Algunos científicos han mostrado un vivo interés por la filosofía de la ciencia y algunos como Galileo GalileiIsaac Newton y Albert Einstein, han hecho importantes contribuciones. Numerosos científicos, sin embargo, se han dado por satisfechos dejando la filosofía de la ciencia a los filósofos y han preferido seguir haciendo ciencia en vez de dedicar más tiempo a considerar cómo se hace la ciencia. Dentro de la tradición occidental, entre las figuras más importantes anteriores al siglo XX destacan entre muchos otros PlatónAristótelesEpicuroArquímedesBoecioAlcuino,AverroesNicolás de OresmeSanto Tomas de AquinoJean BuridanLeonardo da VinciRaimundo LulioFrancis BaconRené DescartesJohn LockeDavid HumeEmmanuel Kant y John Stuart Mill.
La filosofía de la ciencia no se denominó así hasta la formación del Círculo de Viena, a principios del siglo XX. En la misma época, la ciencia vivió una gran transformación a raíz de la teoría de la relatividad y de la mecánica cuántica. Entre los filósofos de la ciencia más conocidos del siglo XX figuran Karl R. Popper y Thomas KuhnPaul FeyerabendImre LakatosIlya Prigogine, etc..

                      Sartre 

                
                                                                                                       Sartre: (1905-1980) El vitalismo de Nietzsche abre el camino hacia el existencialismo, cuyo máximo representante es el francés Jean-Paul Sartre. A diferencia de los "seres en si" el hombre es también un "ser para sí" dotado de conciencia y enfrentado a la angustia de la nada, el sin sentido de la vida se explica porque sólo el hombre puede dárselo. La religión es por tanto un intento fallido de cubrir ese vacío porque se cede a otro esa pesada responsabilidad, al hacerlo se renuncia a uno mismo. La auténtica existencia consiste en aceptar plenamente ese desafío del destino en la soledad del ser en sí y para sí, que es intransferible ya que nadie puede vivir las pasiones y los sentimientos de otro, por ello tanto la moral universal como el amor (entendido como la unión con otro ser para sí) son imposibles. Más allá de todo servilismo el hombre debe vivir la vida libremente y construir su propia ética personal e intransferible. El existencialismo se define como un humanismo ateo, pero tampoco es cierto que si Dios no existe todo está permitido, más bien pone de manifiesto la relatividad de los valores, nada está por encima del hombre: somos absolutamente responsables de la vida que hemos elegido llevar. Lo esencial es ser coherente con uno mismo, pero la teoría no sirve sin la práctica, cualquier problema existencial ha de afrontarse con la misma honestidad: ser ante todo sinceros y obrar de acuerdo con nuestras ideas. Sólo así es posible dar sentido a la existencia individual, de lo contrario la vida se transforma en una falacia, en un absurdo que termina con la muerte.





 frases se sartre

Felicidad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace.

Como todos los soñadores, confundí el desencanto con la verdad.
                     Nietzsche

                                         
Nietzsche(1844-1900) El éxito del positivismo significa la muerte de Dios, la religión no es más que una alienación, un anacronismo derivado del animismo primitivo o creencia en espíritus, lo que importa es la vida terrenal mas allá de una supuesta vida de ultratumba. Pero de entre todas las teorías científicas y filosóficas ninguna influye tanto en este controvertido filósofo alemán como la evolución de las especies de Darwin. Para Nietzsche el ser humano común es demasiado humano, es decir, demasiado imperfecto como para ser la cima de la filogénesis, no es un fin sino un medio, un eslabón más de la cadena evolutiva, un paso hacia el "Superhombre" que ha de venir. Si no hay progreso en esta dirección, sólo puede haber retroceso, involución y animalidad, la idea de que debe existir algo mejor que el hombre aparece tan claramente definida que lleva a una conclusión inevitable: La lucha por la supervivencia es la esencia de la vida por encima de los formalismos, los débiles caen ante la adversidad, sólo los espíritus fuertes prevalecen y son capaces de superarse. La muerte y el sufrimiento adquieren así un sentido, ya que contribuyen a la mejora de la raza humana y a la llegada del Superhombre, el futuro es lo relevante no el pasado. Nietzsche supone una ruptura no sólo con la moral tradicional sino con el racionalismo sistemático, situándose más allá del bien y del mal: el pensamiento es libre y no puede ser esclavizado por ninguna norma, lo que le lleva a caer en la paradoja.

Friedrich Nietzsche

1844-1900. Friedrich Wilhelm Nietzsche. Filosofo alemán.
Lo que me preocupa no es que me hayas mentido, sino que, de ahora en adelante, ya no podré creer en ti.
Más frases sobre: Mentira

El individuo ha luchado siempre para no ser absorbido por la tribu. Si lo intentas, a menudo estarás solo, y a veces asustado. Pero ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo.
Más frases sobre: Individualidad

Los monos son demasiado buenos para que el hombre pueda descender de ellos.
Más frases sobre: Bondad





KAROL WOJTYLA
SIERVO DE DIOS JUAN PABLO II EL GRANDE


Karol Józef Wojtyła, conocido como Juan Pablo II desde su elección al papado en octubre de 1978 y murió el 2 de abril de 2005.
Nació en Wadowice, una pequeña ciudad a 50 kilómetros de Cracovia, el 18 de mayo de 1920. Era el segundo de los dos hijos de Karol Wojtyła y Emilia Kaczorowska. Su madre falleció en 1929. Su hermano mayor Edmund (médico) murió en 1932 y su padre (suboficial del ejército) en 1941.
A los 9 años hizo la Primera Comunión, y a los 18 recibió la Confirmación. Terminados los estudios de enseñanza media en la escuela Marcin Wadowita de Wadowice, se matriculó en 1938 en la Universidad Jagellónica de Cracovia y en una escuela de teatro.
Cuando las fuerzas de ocupación nazi cerraron la Universidad, en 1939, el joven Karol tuvo que trabajar en una cantera y luego en una fábrica química (Solvay), para ganarse la vida y evitar la deportación a Alemania.
A partir de 1942, al sentir la vocación al sacerdocio, siguió las clases de formación del seminario clandestino de Cracovia, dirigido por el Arzobispo de Cracovia, Cardenal Adam Stefan Sapieha. Al mismo tiempo, fue uno de los promotores del "Teatro Rapsódico", también clandestino.
Tras la II Guerra Mundial, continuó sus estudios en el Seminario Mayor de Cracovia, nuevamente abierto, y en la Facultad de Teología de la Universidad Jagellónica, hasta su ordenación sacerdotal en Cracovia el 1 de noviembre de 1946.
Seguidamente, fue enviado por el Cardenal Sapieha a Roma, donde, bajo la dirección del dominico francés Garrigou-Lagrange, se doctoró en 1948 en teología, con una tesis sobre el tema de la fe en las obras de San Juan de la Cruz. En aquel periodo aprovechó sus vacaciones para ejercer el ministerio pastoral entre los emigrantes polacos de Francia, Bélgica y Holanda.
En 1948 volvió a Polonia, y fue vicario en diversas parroquias de Cracovia y capellán de los universitarios hasta 1951, cuando reanudó sus estudios filosóficos y teológicos. En 1953 presentó en la Universidad Católica de Lublin una tesis titulada "Valoración de la posibilidad de fundar una ética católica sobre la base del sistema ético de Max Scheler". Después pasó a ser profesor de Teología Moral y Ética Social en el Seminario Mayor de Cracovia y en la Facultad de Teología de Lublin.
El 4 de julio de 1958 fue nombrado por Pío XII Obispo Auxiliar de Cracovia. Recibió la ordenación episcopal el 28 de septiembre de 1958 en la catedral del Wawel (Cracovia), de manos del Arzobispo Eugeniusz Baziak.
El 13 de enero de 1964 fue nombrado Arzobispo de Cracovia por Pablo VI, quien le hizo cardenal el 26 de junio de 1967.
Además de participar en el Concilio Vaticano II (1962-1965), con una contribución importante en la elaboración de la constitución Gaudium et spes, el Cardenal Wojtyła tomó parte en todas las asambleas del Sínodo de los Obispos.
Por sus constantes viajes recibió sobrenombres tales como el 'Papa Viajero', el 'Trotamundos del Evangelio' o el Papa de las multitudes. Durante su Pontificado Juan Pablo II realizó 104 viajes pastorales fuera de Italia, y 146 por el interior de este país. Además, como Obispo de Roma visitó 317 de las 333 parroquias romanas.
En repetidas ocasiones Juan Pablo II dijo que fue en su primer viaje a México, ante la reacción del pueblo mexicano, decidió que su gestión al frente de la Iglesia tenía que ser itinerante.
Fue el primer Papa en sufrir un atentado. El 13 de mayo de 1981, durante una audiencia pública en la Plaza de San Pedro, el turco Megmeh Ali Agca disparó en su contra.
El atentado en San Pedro lo postró dos meses y medio en el hospital, el Policlínico Gemelli, nosocomio al que regresaría 10 veces a lo largo de su Pontificado, las últimas dos en el mes de febrero para ser atendio de problemas respiratorios y para que se le practicara una traqueotomía.
Dos años después de ese ataque Juan Pablo II sorprendió al mundo al visitar a su agresor en la cárcel y perdonarlo.
Entre sus documentos principales se incluyen: 14 Encíclicas, 15 Exhortaciones apostólicas, 11 Constituciones apostólicas y 44 Cartas apostólicas. El Papa también publicó cinco libros: "Cruzando el umbral de la esperanza" (octubre de 1994); "Don y misterio: en el quincuagésimo aniversario de mi ordenación sacerdotal" (noviembre de 1996); "Tríptico romano - Meditaciones", libro de poesías (Marzo de 2003); “¡Levantaos! ¡Vamos!” (mayo de 2004) y “Memoria y identidad” .
Juan Pablo II presidió 147 ceremonias de beatificación -en las que proclamó 1338 beatos- y 51 canonizaciones, con un total de 482 santos. Celebró 9 consistorios, durante los cuales creo 231 (+ 1 in pectore) Cardenales. También presidió 6 asambleas plenarias del Colegio Cardenalicio.
Desde 1978, Juan Pablo II presidió 15 Asambleas del Sínodo de los Obispos: 6 ordinarias (1980, 1983, 1987, 1990, 1994, 2001), 1 general extraordinaria (1985), y 8 especiales (1980, 1991, 1994, 1995, 1997, 1998 [2] y 1999).
Ningún otro Papa se encontró con tantas personas como Juan Pablo II: en cifras, más de 17,600,100 peregrinos participaron en las más de 1160 Audiencias Generales. Ese número no incluye las otras audiencias especiales y las ceremonias religiosas [más de 8 millones de peregrinos durante el Gran Jubileo del año 2000] y los millones de fieles que el Papa encontró durante las visitas pastorales efectuadas en Italia y en el resto del mundo. Hay que recordar también las numerosas personalidades de gobierno con las que se entrevistó durante las 38 visitas oficiales y las 737 audiencias o encuentros con jefes de Estado y 245 audiencias y encuentros con Primeros Ministros.
El de Juan Pablo II, fue según los analistas el Pontificado más abierto de la historia, el mundo fue testigo de sus 10 entradas al Policlínico Gemelli, sus operaciones y desde 1992 del Parkinson, problemas que le fueron minando sus salud hasta su muerte el 2 de abril de 2005.


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